“Somos lo que hacemos, y lo que quisimos hacer y no pudimos.
Somos aquello a lo que nos entregamos sin medida y nos destrozó
y lo que ni permitimos que nos rozara" (Microcuento)

Lo que se ve de nosotros es la consecuencia de todo aquello que no solo no se ve, sino que en muchas ocasiones ni siquiera conocemos que existe o no somos capaces de identificar.

Solemos temer aquello que no entendemos, a lo largo de esta sección de crecimiento personal vamos a tratar de ahondar en lo que nos sucede pero sobre todo en cómo hacer que lo que nos pasa nos refuerce y nos haga crecer como personas. Dice la psiquiatra Marian Rojas Estapé que "La felicidad no es lo que nos pasa, sino cómo interpretamos lo que nos pasa".

Todos nos emocionamos, a lo largo de nuestra vida vamos a vivir al menos un millón de veces todas y cada una de las emociones, tanto agradables como desagradables y probablemente en todos los grados de intensidad posible, y esto va a pasarnos porque son inevitables y por tanto es incontrolable que sucedan, que nos pasen cosas es estar vivos.

Ahora bien, sí es posible gestionarlas y también descubrir qué información vienen a ofrecernos sobre nosotros mismos. Sin las emociones, es muy difícil saber cómo nos sentimos en realidad.

Todas las emociones son necesarias, las desagradables (pena, miedo, ira, desagrado…) nos hacen superarnos, crecer, valorar, entender el significado de nuestra vida, y las agradables (alegría, sorpresa, logro, alivio…) nos aportan felicidad y nos dan impulso vital.

Las emociones son adaptativas, la sensación en nuestro cuerpo y en nuestra mente nos ha hecho evolucionar como especie.

¿Qué tipos de emociones hay?

Las básicas o primarias, han permanecido imperturbables a lo largo del tiempo, y son universales, es decir todos los seres humanos reaccionamos de forma similar ante ellas. 500 millones de años de evolución humana para que ante una situación de peligro, un hombre del Neolítico frente a un mamut y nosotros mismos ante un coche que se nos cruza en la carretera reaccionemos casi igual.

Y las emociones secundarias, éstas son mezcla de otras emociones, y en ellas hay un componente cultural, social, y de evolución personal de cada persona que puede hacernos responder de formas distintas.

¿Cómo se gestiona una emoción?

  • El primer paso es identificarla, saber qué es lo que nos pasa: estoy triste, estoy enfadado, estoy sintiendo culpa, o vergüenza o desagrado o profunda felicidad... conocer qué sentimos es muy importante porque cada emoción revela algo diferente
  • En segundo lugar aceptarla, no luchar contra lo que sentimos es el paso fundamental para entender por qué hemos reaccionado así, aceptando ayudaremos a que pase antes y nos enseñe en el caso de las emociones desagradables y a disfrutarlas más en el caso de las positivas.
  • En tercer lugar comprender nuestra reacción y también ser indulgentes con las reacciones de los demás, reaccionamos como mejor sabemos y podemos, con nuestros recursos y nuestro nivel de conciencia, no debemos castigarnos en exceso por nuestras reacciones y es fundamental ser empáticos, casi todas las reacciones de otro podrían ser o haber sido nuestras.
  • Y en cuarto lugar y fundamental, aprender su mensaje de cara al futuro, la próxima vez que vivamos la misma sensación, sabemos que contamos con la voz interior de la experiencia y poniendo conciencia podemos graduar nuestro comportamiento.

Las emociones son grandes maestras. Una emoción es un mensajero valioso, si algo me provoca un sentimiento es porque me importa y reconocer eso es ya un gran paso para que la gestión sea satisfactoria.

Las emociones son objeto de estudio de la psicología y la psiquiatría cuando éstas son disfuncionales, también de la biología, y por supuesto de la antropología ya que pertenecen al desarrollo de la humanidad. Su estudio ha sido tan global que en 2017 Richard Thaler, Profesor de la Universidad de Chicago y padre de la economía del comportamiento, ganó el Premio Nobel de Economía* por sus investigaciones sobre la influencia de las emociones a la hora de ganar o perder dinero.

En el siguiente tema, profundizaremos en el miedo, y tú ¿de qué tienes miedo?

María Concepción Gordo Alonso
Coach, Formadora, Profesora e Investigadora en la UAM.

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*Fuente: Thaler, R. (2019). “La actitud de los economistas cambió”: Entrevista a Richard Thaler. Integración & comercio, (45), 188-191.