“Todo lo que nos irrita de otros nos lleva a un entendimiento de nosotros mismos” - Carl Jung

Decía Platón que cada uno de nosotros está librando una batalla consigo mismo de la que no sabemos nada y ante eso sólo nos queda ser indulgentes.

Cada uno actuamos en base a nuestros valores. Un valor es algo a lo que damos mucha importancia y, por tanto, es un faro que guía nuestra forma de proceder.

Nuestros valores construyen nuestra vida. Pero no todos valoramos las mismas cosas y en ocasiones, aun teniendo los mismos valores no los entendemos, ni interpretamos, ni aplicamos de la misma forma.

Por ejemplo, dos personas pueden tener como uno de los valores que rigen su vida “la superación”, pero el significado que tiene para ellos puede muy diferente e incluso antagónica, para uno superarse es aprender, investigar, evolucionar, ser mejor persona; para otro puede ser ascender profesionalmente y tener éxito, dinero o posición social.

Nos cuesta a veces comprender que hay personas que valoran cosas a las que nosotros no prestamos ninguna atención, o que incluso consideramos totalmente contrarios a nosotros. Y aspectos absolutamente fundamentales e irrenunciables en nuestra vida, para otros son completamente irrelevantes.

Cuando una persona tiene un valor opuesto al nuestro, consideramos que es un contravalor, cuando en realidad, solo es otra forma de interpretar la realidad, ya que no vemos el mundo como es, sino como somos. Hay una forma de ver el mundo por cada persona que lo mira.

Salvo que hagan daño a otras personas, a la sociedad o a nosotros mismos, todos los valores son válidos y, por tanto, deberíamos quitarles el juicio de buenos o malos, porque la interpretación es completamente subjetiva y muy personal.

Empatía no es solo entender que otro piensa y siente de forma diferente a nosotros, es situarnos en sus circunstancias personales. No es comprender su camino, es caminar con sus zapatos. Ser conscientes de que su motivación y sus principios vitales son diferentes, pero igual de respetables que los que nos mueven a nosotros.

Ponernos en lugar del otro es lo que más nos enseña sobre nosotros mismos.

Y tú, ¿eres capaz de aprender a mirar de otra forma?

María Concepción Gordo
Coach, Formadora, Profesora e Investigadora en la UAM.