"La felicidad es interior, no exterior. Por lo tanto, no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos" - Mahatma Gandhi

La alegría es la única emoción básica agradable y es un estado de ánimo positivo. Exige un menor trabajo emocional ya que gestionar la alegría es mucho más fácil que otra emoción desagradable, aunque en la vida son imprescindibles para nuestro crecimiento las emociones negativas, y la felicidad pasa por intentar construir una vida en la que deben convivir lo positivo y lo no tan agradable.

En general, se asemeja alegría a felicidad, y como emoción básica va unida a 2 elementos importantes: la emisión y recepción de afecto sincero y las metas cumplidas. Hay tantos motivos de felicidad como personas, aunque hay sensaciones que provocan de forma general alegría a todos, como el nacimiento de un hijo, por ejemplo. Pero, hay mil motivos que pueden hacernos sentir bien según los valores de cada persona: amistad, amor, encuentros, celebraciones, conseguir logros y objetivos.

Las emociones positivas se procesan por el lado izquierdo del cerebro, es decir, son explicables, argumentables y se pueden razonar. Siempre sabemos por qué estamos contentos, mientras que en el caso de las emociones negativas que se procesan por el lado derecho, es mucho más difícil hacer una delimitación y no siempre sabemos por qué estamos tristes.

Dentro de las emociones positivas hay varios tipos de sensaciones distintas, todas con un efecto cerebral agradable, en los que además interviene la gradualidad e intensidad con la que se producen. Está demostrado científicamente que la alegría, que es algo interior producido por nosotros mismos, suele estar en nuestra actitud vital, es cerebralmente más potente que el placer, que proviene normalmente de un estímulo externo. Otra sensación positiva con un efecto de felicidad momentánea muy intensa es el alivio. Y una de las más poderosas causas de felicidad es el orgullo, que se produce por el logro conseguido a través del esfuerzo máximo. El orgullo es enfrentarse a la dificultad y superarla y es uno de los causantes de felicidad más fuertes que podremos llegar a experimentar en nuestra vida.

Para la psicología, la felicidad es la satisfacción entre la vida personal y el bienestar mental. La científica e investigadora Bárbara Fredickson* defiende que depende de la proporción entre emociones positivas y negativas, para ser feliz ésta debe ser 3 positivas frente a 1 negativa.

El profesor de psicología positiva Tal Ben-Shahar, que dirige la cátedra de Felicidad de la Universidad de Harvard, dice que hay 13 claves para ser feliz y revisándolas son bastante fáciles de realizar: ser agradecido, tomar buenos desayunos, ser asertivos, asumir retos propios y enfrentarlos, rodearnos de buenos recuerdos, ser amables, usar calzado cómodo, hacer ejercicio con regularidad, escuchar música, comer bien y esto pasa por permitirnos las cosas que nos gustan, sentirnos atractivos, cuidar la postura al caminar, invertir dinero en experiencias y no en cosas.

Todas esas cosas son sencillas, cotidianas y podemos hacerlas a diario. Ninguna de ellas se compra con dinero.

La felicidad en el trabajo:

María Concepción Gordo
Coach, Formadora, Profesora e Investigadora en la UAM.

Fuente: * https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3126111/